¿Cómo
es el Coaching con Fábulas de convivencia?
El coaching es un entrenamiento con el objetivo de desarrollar
el potencial latente de una persona.
El coaching con “Fábulas de convivencia”
se basa en que todos tenemos partes, subpersonalidades que
chocan entre sí porque tienen deseos o necesidades
distintas
Esas partes o subpersonalidades coexisten en un equilibrio
que, cada tanto “larga chispas” en forma de
pugna consigo mismo o con otra persona. El coaching con
“Fábulas de convivencia” permite resolver
esos conflictos internos o externos desarrollando cada parte
y generando acuerdos entres las partes contradictorias.
Cada
subpersonalidad tiene sus propios intereses y necesidades.
Cuando una parte predomina, vemos la realidad a través
de ese cristal.
Instantes o días después, a la luz de otra
subpersonalidad, podemos ver la misma cuestión de
manera diferente. Es como si esa subpersonalidad tomara
el control de nuestros sentimientos y acciones: esa parte
es el jinete y yo le sirvo de caballo.
Las “Fábulas de convivencia” se desarrollan
a través de juegos de imaginación. Se transforman
los comportamientos o emociones en personajes, animales
que dialogan. Una vez que están afuera se pueden
observar con claridad.
Cada
juego es un desafío, que permite desarrollar ambas
partes del conflicto. Las Fábulas consisten, entonces
en avanzar por ese camino de juegos y ofrecerle a las dos
partes escenarios para dialogar, compartir e integrarse.
“Fábulas de convivencia” se basan en
el “Pensamiento Reversible”.
Esas partes en conflicto son, en realidad, dos polos de
lo mismo.
Todo comienza con una dificultad. La gente suele percibir
sus situaciones emocionales como un enredo, una confusión.
Cuando
las personas encuentran sus dos partes en conflicto, generalmente
consideran a una de esas partes como “buena”
y la otra “mala”. La mayoría de las personas
desean “matar” una de las partes.
Tal como sucede en las fábulas clásicas, notarás
que las acciones de tus subpersonalidades pueden ser contradictorias,
y pelearán para demostrarte que cada uno es la mejor.
Las
Fábulas de convivencia permiten conocerlas, y así
descubrir que ambas partes son válidas y hasta imprescindibles
para tu felicidad. Y como en una fábula, dialogando
entre sí, los personajes internos se irán
conociendo y aceptando.
Como los hermanos separados al nacer, cuando se vuelven
a encontrar tienen que aprenden a convivir y compartir.
Hay un tiempo para el proceso, pero cuentan con una ventaja:
aportarán mucho amor y aceptación porque saben
que están unidos.